Muchas veces, cuando salgo a tomar el aire, miro por la ventana, consulto blogs, chateo con amigos o simplemente hablo con la gente y digo que, en realidad, estoy trabajando me encuentro con esta respuesta: “¡Vaya manera de perder el tiempo!” Y lo que saben es que lo que hago es buscar tiempo para perder el tiempo, algo muy beneficioso para mejorar mis skills.

Pues nada de eso. Las tareas rutinarias nos restan tiempo y, con ello libertad. No obstante, es una pescadilla que se muerde la cola: a menos tiempo, menos salimos a “mirar” —aunque sea desde nuestro ordenador—, menos creatividad desarrollamos, menos empatizamos con la gente con nuestra familia y con nuestros amigos, menos comunicación eficaz y, para más inri, como remedio empleamos más tiempo en tareas técnicas y menos en simplemente “observar” para “entender”, que es una de las mejores maneras de hacerlo. ¡Si no te lo crees, observa a los niños pequeños!

La clave no está en la cantidad, sino en la calidad.

Dicen que para vender hay que ser machacón. Que el 80% de las personas compran a partir del cuarto contacto. Esto no es algo que comparta, pero es mi humilde opinión, totalmente subjetiva. Yo creo que no hay que agobiar sino comunicarse eficazmente. Personalmente, considero que 5 minutos de charla con una persona de carne y hueso que es parte de nuestro público objetivo (o no), aporta mucho más beneficio a nuestro saber hacer que 20 horas de análisis y estudio desde el despacho.

Yo soy de los que huyen de los comerciantes que me atosigan nada más entrar en una tienda. Sé que es habitual y que seguramente lo marcan las normas a seguir de su empresa, pero es algo que nunca me ha gustado, por lo que mi respuesta suele ser ¡Vengo a mirar, si te necesito te aviso! He de buscar tiempo para perder el tiempo, pero no me gusta que otros me lo hagan perder sin yo quererlo o necesitarlo.

Así pues, mi consejo para alcanzar el éxito comunicativo equilibrado sería este:

Trabaja duro pero busca tiempo para “perder el tiempo”: sal, observa, dialoga, analiza y disfruta del momento. Tu subconsciente se encargarán de aplicarlo en tu día a día…