El SEO es uno de los mayores tabús de todos los que tenemos algo en Internet. Conseguir posicionar la página en los principales buscadores por encima de tus competidores es una dura tarea y cada vez son más las personas y empresas que optimizan al máximo para conseguir situarse en las primeras posiciones. Pero no todos son expertos y hoy te voy a dar algunos consejos de cómo hacer SEO sin ser SEO.

En primer lugar quiero dejar claro que no creo en aquellos que se venden como “especialistas en SEO”. El SEO, es decir, lo que entendemos como posicionamiento natural de páginas web en buscadores, no existe o, por no decirlo de forma radical, es algo tan cambiante que no puede existir ningún buen especialista en ello. A lo largo del tiempo y del cambio de los algoritmos, hay profesionales que captan más o menos el “truco” para posicionar de una manera más o menos natural (aunque a veces es de lo más anti-natural) pero, con el tiempo, todo cambia.

No obstante, sí que estoy convencido (me baso en hechos de mi experiencia) de que hay una serie de prácticas blancas y naturales “de verdad” que ayudan al posicionamiento natural de las páginas web. Lo más aconsejable es que cada administrador, community manager, especialista en SEO, creador de contenidos y cualquiera relacionado con la web, interiorice las mismas prácticas para convertirlas en un hábito a la hora de trabajar.

7 buenas prácticas para ser “algo” SEO

  1. Elegir un listado de palabras clave. No se trata de un listado de los productos o servicios, sino de aquellas palabras clave por las que me van a buscar. Aconsejo elegir un máximo de 10 y, en todo caso, tener otras 10 más relacionadas para medir también el posicionamiento con estas. (En otro post ya explicaré cómo lo hago yo).
  2. Tener en cuenta las palabras clave en TODO los contenidos que se crean en la web.
  3. No copiar textos completos de ningún tipo de cualquier otro sitio (ni en las descripciones de productos).
  4. No enlazar banalmente con otras páginas web; todos los enlaces han de estar bien justificados y bien descritos.
  5. Rellenar absolutamente todos los campos de metadatos disponibles (“alt” de imágenes, keywords de artículos, títulos…).
  6. Procurar que los contenidos no sean telegráficos sino que se desarrollen y utilicen conectores y razonamientos semánticos.
  7. Generar contenidos regularmente.

En realidad, no se trata de nada difícil. Simplemente de, como ya he dicho, hábitos saludables para nuestra web. Lo que ocurre es que, aunque parezca que no, hacer las cosas bien nos va a llevar algo más de tiempo y esto nos tentará con volver a la práctica habitual, no obstante, los beneficios a largo plazo van a ser mayores.