En esta entrada hablaré sobre el tan famoso nicho de mercado que tanto oímos hablar, sobre todo si tienes algún blog o has pensado alguna vez en tenerlo, es algo que siempre aparece, pero voy a llevar la contraria a muchos de mis colegas, seguramente con más años de experiencia que yo, pero es algo que no dejo de pensar: El nicho de mercado no existe, está muerto, y lo hemos matado nosotros.

Sí, ya sé que llevan tiempo machacándonos con el nicho de mercado pero el nicho de mercado no existe; está muerto. Lo ha matado el nuevo consumidor.

El nicho de mercado es un concepto que utilizaba mi profesor de marketing operativo en primero de licenciatura para definir fragmentos muy específicos y concretos de consumidores. A ellos se dirigían las empresas más exitosas e innovadoras, sobre todo aquellas que no te cortan las alas. ¡Todos teníamos que buscar nuestro nicho de mercado si queríamos tener éxito en la vida! Y, en cierta medida, tenía razón. Lo que pasa es que el nicho de mercado se ha hecho tan pequeño, se ha definido y especificado hasta tal punto, que ya no existe; existen sólo las personas individuales.

del ONE to MANY al ONE to ONE

Resulta que realmente las marcas exitosas no se enfocan en nichos de mercado sino que definen consciente y/o inconscientemente (mucho mejor si esta definición es estratégica, claro) un ámbito de actuación que hace referencia tanto a la geografía, a los valores, a los productos, a los precios…, en definitiva, a todas las variables de marketing. Y dentro de ese espacio (imagina un círculo) entran diferentes puntos que son las personas individuales público objetivo y consumidor potencial de la marca y a ellas dirige mensajes lo más personalizados posible. Pero su target ya no es “mujer de 35 a 45 de nivel socio-económico medio” o no sólo eso. Habrán muchas de esas (unas con hijos, otras sin, algunas con animales de compañía, otras incluso con lunares en la espalda…), pero también estará Pedro de 40 años que no tiene estudios pero le encanta leer, Marta que tiene 60 años pero un espíritu joven increíble o Victoria que con 40 pero que no ha trabajado en la vida pero que vive de la fortuna de sus padres. En definitiva, personas todas ellas diferentes cuyo denominador común no es la definición de público objetivo inicial sino una serie de valores en los que coinciden en el espacio de la marca. Puede que Victoria y Pedro sólo coincidan en eso, en la marca que consumen, pero ya es suficiente para creer que el nicho de mercado no existe.

Y a esta conclusión no he llegado porque sí, ni ha sido una revelación sino que en los últimos 10 días he oído a diferentes expertos decirlo, cada uno a su manera, y reflexionando sobre ello creo que tienen razón, mucha razón…

¿Qué opinas tú?