Las navidades no son para las redes sociales. Esa es la conclusión a la que he llegado después de finalizar el control mensual referente al mes de diciembre de diversas empresas. Reconozco que no me gustan nada las analíticas aunque acepto que son totalmente necesarias—en alguna entrada del blog me dignaré a hablar sobre ellas— a pesar de que me vuelvan loco.

Es cierto que en muchos casos —la mayoría— los responsables de las webs de empresa, redes sociales y comunicación 2.0 toman días de vacaciones. Pero, aún así, y considerando que se dejan mucha faena programada y que gran cantidad de ellos continúan de alguna manera conectados (aunque no deberían por salud personal y familiar), los datos del pasado mes me confunden…

Dichos datos me llevan a la siguientes conclusión:

En Navidad la gente no está por la web 2.0 y del social media; es momento del contacto personal.

Pautas de comportamiento de los usuarios de Internet durante las Navidades

Partiendo de mi corta y limitada experiencia, puedo extraer estas pautas de comportamiento (por favor, si alguien conoce un estudio serio al respecto, hágamelo llegar…):

  • Las visitas a las webs descienden. Sólo en el caso de las tiendas online se mantienen o aumentan ligeramente. En el resto, descienden claramente.
  • No obstante, quince días antes se observa un pico de aumento de visitas generales a las webs lo que hace pensar que la gente sí busca productos, compara y consulta en Internet.
  • Las interacción con las marcas en las redes sociales disminuye. A pesar de que los usuarios  utilizamos más las redes sociales para colgar fotos y hacer comentarios sobre eventos y reuniones, no parece que haya más interacción con las marcas. Se dan menos vueltas por las redes sociales.
  • Aumentan las consultas prácticas sobre productos. Se va al grano; a lo rápido; a la necesidad inminente…

Tenemos más tiempo pero parece que las navidades no son para las redes sociales, algunos conseguimos algunos días de vacaciones… Pero aún así nos gusta dejar de lado esto de internet. Visitar blogs, interactuar con páginas de redes sociales (que imagino que no con familiares y amigos, ya que Facebook es muy socorrido para los que no vas a ver ese día). Lo mejor en estos casos es no resignarse, continuar trabajando de forma correcta y esperar que pase la tormenta. De paso podemos comunicarnos con nuestra familia.