Como sabemos, la comunicación está en todas partes, hasta en el silencio. Comunicarse eficazmente nos hace alcanzar el éxito no sólo en la faceta profesional de nuestra vida sino también en la personal. Hasta aquí nada nuevo, pero, ¿se te ocurriría relaccionar el poder de la comunicación con el sexo?

No obstante, me sorprendí el otro día mientras leía un libro —”Tantra: amor y sexo” de Diana Richardson—. Según la autora, la comunicación es una de las claves del amor. En realidad, supongo que todos lo sabemos pero es muy bonito verlo escrito tal y como lo hace ella y también comprender cómo una comunicación eficaz puede potenciar el amor y mejorar nuestras relaciones sexuales. ¿Cómo? Pues simple y llanamente “mediante la descripción oral de lo que nos está sucediendo en el mismo instante“.

Lo que realmente me gusta de esta teoría es que, en el caso de las parejas, cuanto más sepa el uno del otro y más sincera y verdadera sea la información, mucho más fructífera será la relación. Y, una vez más, eso es exactamente lo que ocurre en las relaciones profesionales y en el mundo de la comunicación empresarial. No obstante, la autora también contempla la opción de no decir nada. Son esos momentos en los que apetece —y es justo y oportuno— estar callado.

El silencio es una opción comunicativa.

En definitiva, lo que se hace en este libro es recalcar el poder de la comunicación y de una estrategia comunicativa basada en la sinceridad y la inmediatez —no demorarse en comunicar—. Por eso aconseja que “siempre que os sea factible, lo mejor que podéis hacer es compartir vuestras emociones y sentimientos en el momento en el que están realmente sucediendo. Si os retrasáis en comunicarlo, la intensidad energética y su potencial oculto se perderán.

Yo creo que realmente estas claves comunicativas coinciden con las reglas más importantes a seguir en las comunicaciones de crisis: sinceridad e inmediatez. ¿Será porque realmente toda relación amorosa es una situación de crisis?